Epifanía
- Jadirh González
- 1 mar 2024
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Bajo el manto de la noche, en silencio,
Donde el susurro del viento trae consigo
los ecos de nuestras luchas internas,
se alza un susurro, apenas perceptible.
Es la voz de aquellos que trabajan sin pausa,
los guardianes de la luz en la oscuridad,
cuyas sonrisas, como faros en la niebla,
nos guían a través de la tormenta.
Detrás de esas sonrisas, hay historias,
batallas que libramos en la intimidad de nuestras almas,
temores que no se atreven a salir a la luz,
palabras no dichas, que pesan como plomo.
Pero en cada amanecer, aguardamos la epifanía,
el destello de claridad en la penumbra,
una brisa fresca que disipa las sombras,
una mano tendida en la oscuridad.
Aunque nuestras mentes sean campos de batalla,
donde la ansiedad y la depresión libran su guerra,
aún así nos levantamos, cada día,
con la esperanza de una nueva revelación.
En el tejido de nuestras vidas entrelazadas,
cada acto de bondad, cada gesto de amor,
es un hilo de luz que disipa la oscuridad,
un recordatorio de que nunca estamos solos.
Así que en este poema, en esta plegaria silente,
dedicamos un espacio sagrado a aquellos
que trabajan incansablemente en las sombras,
ofreciendo luz en nuestro viaje etéreo.
Por Jadirh González
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